Sofia V. Facio.
Hablar del dia de la mujer en estos días no es nada fácil, porque pareciera que todo se ha dicho al respecto del tema y que el “empoderamiento de las mujeres” es algo que se repite más por moda que por convencimiento entre todas las féminas y solo el cielo es el límite para nuestro género.Sin embargo día a día los medios de comunicación nos muestran lo que las mujeres somos capaces de hacer y desafortunadamente solo se muestra el “empoderamiento” de la cantante multimillonaria, la modelo escultural, la secretaria de despacho, la atleta famosa, la diputada y ¿Dónde queda la mujer común y corriente? Esa que diariamente se levanta rayando el sol para ir a su puesto ambulante, la que con esfuerzo y cansancio cumple estoicamente su deber de ama de casa y madre?, la estudiante, la ancianita solitaria y desvalida de la periferia, la rutinaria oficinista. Esas son las mujeres a las que les hace falta saber ¿de qué rayos hablan las feministas y las políticas cuando se refieren al EMPODERAMIENTO FEMENINO?
Créanlo o no mis estimadas señoras y señoritas pareciera que en nuestro México hay mujeres de primera y de segunda clase; las de primera visten de reconocidas marcas, son parejas de políticos, tiene casas carísimas y salen en las revistas de sociales; en cambio las mexicanas de segunda paren a sus hijos en las aceras de los hospitales, son encarceladas injustamente, son víctimas de violencia física o sexual, explotadas con un salario mísero en alguna fábrica o maquila y cosas de ese estilo. En el día de la mujer vemos y oímos hablar desde las tribunas y palestras a la elite femenil, aplaudidos sus discursos por sus símiles y todo queda ahí: la pose, la foto, la placa mientras para las “otras” mujeres el día pasa como cualquier otro: Sin nada que celebrar.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario